Incubadoras para convertir Proyectos en Empresas

Incubadora de EmpresasJorge Sábato (1924-1983), físico argentino sobrino de Ernesto (1911-2011), también físico y gran escritor, propuso en los ’70, un triángulo de política científico-tecnológica. En cada uno de sus vértices estaban las empresas, los sectores académicos y el Estado.
 
Hoy, crecen en el país las incubadoras que ofrecen asesoramiento, capacitación, infraestructura, investigación y hasta la búsqueda de inversores para facilitar el proceso de formación de empresas.
 
Una nota de Emprendedor XXI:


 
 
 

Incubadoras que convierten Proyectos en productos y Empresas

 
Crecen en el país las incubadoras que ofrecen asesoramiento, capacitación, infraestructura, investigación y hasta la búsqueda de inversores para facilitar el proceso de formación de empresas. El rol del mundo académico.
 
Jorge Sábato (1924-1983), físico argentino sobrino de Ernesto (1911-2011), también físico y gran escritor, propuso en los ’70, un triángulo de política científico-tecnológica. En cada uno de sus vértices estaban las empresas, los sectores académicos y el Estado. Cuatro décadas pasaron desde esa sugerencia y hoy se están vislumbrando ciertos compromisos para lograr una vinculación entre estos actores .
Múltiples son las posibilidades de enlace que pueden ensayarse y ponerse en práctica. Una de las figuras de ese mapa en el que la inter y la mutidisciplinariedad resultan claves, son las incubadoras de empresas en ámbitos académicos, espacios protegidos para la transferencia de saberes y el acompañamiento especializados para quienes desean convertir una idea en una prueba piloto o un emprendimiento comercial.
 
Las incubadoras facilitan procesos, brindan asesoramiento y capacitación e infraestructura administrativa.
 
La Universidad de Buenos Aires, a través del programa UBA Emprende, a cargo de la doctora en Química Laura Pregliasco, articula varios centros de incubación que se conectan con diversos sectores. En la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN), funciona Incubacen (www.incubacen. exactas.uba.ar) incubadora que debutó en 2003 en la Oficina de Vinculación y Transferencia Tecnológica (VTT).
 
La incubadora orienta sus acciones al desarrollo de nuevos puestos de trabajo para sus egresados, aportando a la dinamización de la economía regional desde la universidad pública. Desde 2006, recibió más de 120 proyectos de base tecnológica integrados por alumnos, egresados o investigadores de Exactas. Atravesaron el proceso de preincubación 55 emprendimientos y se incubaron 21. “Estos proyectos son de elevada intensidad tecnológica en áreas de nanotecnología, biotecnología, química, TICs, ciencias de la atmósfera, robótica, matemática aplicada y geología”, cuenta Ezequiel Litichever, coordinador del VTT.
 
Incubacen participa en la definición del negocio de cada emprendimiento, en la estrategia de protección de la propiedad intelectual, favorece convenios con equipos de investigación, colabora en la presentación de concursos y búsqueda de financiamiento. En 2011, obtuvieron $ 6,3 millones para desarrollar emprendimientos. Además ofrece contactos, colabora en el posicionamiento de los emprendedores y brinda apoyo para ir a congresos y a otros encuentros. “Ponemos en valor los proyectos y acompañamos a los emprendedores hasta su concreción”, señala Pregliasco.
 
Se eligen equipos que demuestran claridad en las ideas presentadas; la posibilidad de ser sustentables económica, tecnológica y socialmente y que respondan a una demanda de mercado y/o brinden una tecnología superior. Incubacen cuenta con una red de inversores privados que están interesados en invertir en empresas de base tecnológica (EBTs). Sin embargo, aún faltan herramientas de financiación para emprendimientos incipientes”, dice Litichever.
 
Desde las provincias
 
En su esfuerzo por innovar, las compañías encuentran un aliado en la Universidad Nacional del Litoral (UNL). “Tenemos infraestructura y capacidades científicas y técnicas en investigación y servicios tecnológicos desarrollados en años de ejecución de este tipo de actividades, y los ponemos a disposición de potenciales innovaciones”, afirma el arquitecto Julio Talin, director de Desarrollo Productivo de la UNL.
 
Por su parte, el ingeniero Daniel Scacchi, director del Centro para la Transferencia de los Resultados de la Investigación (Cetri-Litoral), explica que uno de los objetivos de la UNL es brindar apoyo técnico, capacitación y asesoramiento en gestión, planificación, armado del plan de negocios, comercialización, financiamiento y acceso a servicios especializados.
La incubadora está asociada con el Parque Tecnológico del Litoral Centro y participa, junto con la Municipalidad de Esperanza, en la gestión de la Incubadora de Empresas de Ambito Regional (IDEAR) donde los emprendedores de la zona obtienen apoyo. En la actualidad incuba 10 empresas. Idear (www.incubadora-idear.org.ar /blog) brinda asistencia técnica especializada en desarrollo agropecuario, producción animal, medio ambiente, recursos hídricos, energías renovables, química y petroquímica, procesos y tecnologías industriales, productos y procesos alimenticios, gestión de calidad, desarrollo y planeamiento urbano, farmacotecnia, salud pública, tecnologías de la comunicación, desarrollo institucional, jurídico y empresarial.
 
Expresiva (www.expresivasantafe.com.ar) por su parte, a partir del año 2010, se especializa en emprendimientos culturales de Santa Fe. Facilita herramientas para la puesta en marcha de un proyecto productivo de base cultural y, hoy, tienen 23 proyectos.
 
Segunda generación
 
El Instituto de Emprendimientos Científicos y Tecnológicos (Iecyt), que nació en 2003, en el ámbito de la Sociedad Científica Argentina, formado por empresarios, profesionales e investigadores, estimula y promueve el desarrollo de proyectos de base científica y tecnológica.
 
“Nuestro enfoque está dirigido a la creación de negocios desde la experiencia. Trabajamos en las incubadoras de Segunda generación (I2G), una forma de incubación que se diferencia por estar enfocada en el negocio. El proceso no se centra en una incubación física, sino en la ayuda para encontrar el mejor modelo de negocios para aprovechar las ventajas competitivas que tienen las empresas y luego obtener los recursos necesarios para acelerar el negocio, y complementar el equipo emprendedor”, comenta el ingeniero Enrique Drier. Buscan que los proyectos sean sustentables para lo cual debe existir un mercado. El instituto tiene experiencia en programas para emprendedores y en financiamiento de proyectos.
 
El Iecyt (www.iecyt.com.ar) participó en los Programas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Buenos Aires Emprende I y II, Baitec 2007 y 2009); en Buenos Aires Emprende (2008 y 2009); el Programa Desarrollo Emprendedor y en el Comité organizador del REELA (Rountable on Entrepreneurship Education Latin America), bajo el auspicio del Stanford Technology Venture Program (Stanford University, Estados Unidos). Periódicamente, publica el ‘Observatorio Argentino de Capital Emprendedor’, con la encuesta a los Fondos de Inversión que aportan capital a emprendimientos nacionales, y cuentan con una red de inversores ángeles.
 
La entidad aplica el sistema de coaching / mentoring, para acompañar en el desafío de emprender. Los proyectos se incuban en Baitec, la incubadora de empresas de base tecnológica porteña, con 1.000 m2 de superficie para alojar empresas de base tecnológica.
 
 
 
Link a la nota original, aquí
 
En la nota anterior, La multidisciplinariedad, clave para proyectos innovadores dijmos que había más. Te cuento que las que se nombran no son ni de cerca la totalidad de centros de apoyo a emprendedores; son sólo algunos, relacionados con algunas instituciones académicas. Hoy, en Argentina, todas las Universidades tienen una Unidad de Vinculación formal. Y, además, hay planes estatales, provinciales y municipales. Que seguramente no alcanzan, pero que están creando un futuro con más creatividad, más pymes, más empleo.
 
 
 

Además, pueden interesarte

One Response to “Incubadoras para convertir Proyectos en Empresas

  1. […] Jorge Sábato (1924-1983), físico argentino sobrino de Ernesto (1911-2011), también físico y gran escritor, propuso en los ’70, un triángulo de política científico-tecnológica. En cada uno de sus vértices estaban las empresas, los sectores académicos y el Estado.   Hoy, crecen en el país las incubadoras que ofrecen asesoramiento, capacitación, infraestructura, investigación y hasta la búsqueda de inversores para facilitar el proceso de formación de empresas.   Una nota de Emprendedor XXI: Seguir leyendo en VENTADIRECTA·BIZ […]

Arriba
%d bloggers like this: