Los secretos del éxito económico alemán

Alemania

La imagen de “El Papel”

Por qué a Alemania le va como le va? BBC Mundo hace un análisis inteligente; aunque como todas las visiones, tiene su sesgo.
 
Alemania es el primer defensor del Euro, una moneda con problemas, no sólo en Irlanda, Grecia, España, Portugal, Italia (¿dije “sólo”?), la nota original y un comentario en la misma que quise rescatar, nos dan su versión del cómo, y del por qué.
 
Imagínese un país cuyos habitantes trabajan menos horas y donde los niños pasan menos tiempo en la escuela que los demás.
Uno no asociaría esta imagen a la de una nación exitosa económicamente.
Sin embargo, la descripción que acabamos de hacer corresponde ni más ni menos que a Alemania, […] la única nación lo suficientemente rica como para
[e interesada en] salvar al euro.

 
 
 

Los secretos del éxito económico alemán

Pese a las crisis, Alemania se mantiene como un país fuerte y estable dentro de la eurozona. ¿Qué lecciones pueden aprender las demás naciones del modelo alemán?
por BBC Mundo
 
Imagínese un país cuyos habitantes trabajan menos horas y donde los niños pasan menos tiempo en la escuela que los demás.
 
Uno no asociaría esta imagen a la de una nación exitosa económicamente.
 
Sin embargo, la descripción que acabamos de hacer corresponde ni más ni menos que a Alemania, el centro industrial de Europa y el segundo mayor exportador del mundo; un país cuya economía ha detenido por sí sola la caída en recesión de la eurozona y la única nación lo suficientemente rica como para salvar al euro.
 
Cuando uno piensa que solo los holandeses trabajan menos horas que los alemanes -entre los integrantes de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico-, que los niños alemanes pasan un 25% menos de tiempo en la escuela que sus pares italianos y que sólo en Europa hay seis economías más productivas, uno se pregunta por qué entonces la economía de Alemania es tan poderosa y qué lecciones podemos aprender de ella.
 
 
Lazos y reformas
 
No hay duda de que Alemania se ha beneficiado enormemente con el euro.
 
Al asociarse con los países del sur de Europa, cuyas economías eran más precarias, Alemania adoptó una moneda mucho más débil de la que podría haber adoptado. Teniendo en cuenta que es una de las pocas naciones con un superávit en su balanza de pagos, el marco alemán habría sido bastante más fuerte que el euro.
 
Esta situación impulsó las exportaciones de Alemania, que, como resultado, son más baratas para los consumidores en el extranjero.
 
Pero ésto sólo explica en parte la bonanza actual de la economía alemana.
 
 
En Alemania están las fábricas de algunas de las marcas más reconocidas mundialmente.
 

Mercedes Benz, Alemania

En Alemania están las fábricas de algunas de las marcas más reconocidas mundialmente.

Otro factor importante son los niveles relativamente bajos de deuda privada.
 
Mientras que el resto de Europa se atiborró de créditos baratos durante la década de los 90 y del 2000, las empresas y los individuos alemanes no gastaron más de lo que podían.
 
Una de las causas de este fenómeno, dice David Kohl, economista del banco Julius Baer, basado en Fráncfort, es que las tasas de interés real en Alemania permanecieron estables, a diferencia de las de otras economías europeas.
 
“En Reino Unido, Italia, España y Portugal, la alta inflación hizo que las tasas reales bajaran, con lo cual el incentivo para pedir préstamos era alto”, explica Kohl.
 
Pero las diferencias culturales también influyen: a los alemanes les incomoda el concepto de pedir dinero prestado y prefieren vivir dentro de sus posibilidades.
 
Les da culpa pedir prestado, la gente tiene la idea de que “si tienes que pedir prestado, hay algo que estás haciendo mal”, señala el economista.
 
Y esto ha beneficiado particularmente a Alemania en los últimos años. A diferencia de sus contrapartes europeas, los consumidores y las empresas no necesitaron recortar sus gastos para reducir sus deudas cuando los bancos dejaron de ofrecer préstamos durante la recesión.
 
Pero también hay otro razón para explicar la actual preeminencia económica de Alemania: las -relativamente- pocas horas que la gente pasa en el trabajo o la escuela.
 
Alemania inició un programa de reformas en el mercado laboral en 2003, a raíz de los excesos en los aumentos salariales de la era postunificación, que moderaron el aumento de los salarios.
 
Las reformas sentaron las bases para un mercado laboral estable y flexible. Mientras que el desempleo en Europa y Estados Unidos se disparó durante la crisis global, el número de desocupados en Alemania apenas se modificó.
 
Los trabajadores estaban dispuestos a trabajar menos horas sabiendo que así podrían mantener su trabajo.
 
También se sentían inclinados a hacerlo poque el vínculo entre los trabajadores y los empresarios es más fuerte que en los demás países.
 
 
Educación en Alemania

“Los niños pasan menos tiempo en la escuela que los demás”

La clave está en la educación
 
Más importante aún para la fortaleza industrial de Alemania es el sistema educativo.
 
En la mayor parte del país las clases terminan a la hora del almuerzo para que los niños puedan pasar más tiempo con su familia.
 
Pero no es sino hasta la escuela secundaria donde se nota la gran diferencia del modelo alemán.
 
“La mitad de los jóvenes en los últimos años de la secundaria están haciendo un entrenamiento vocacional, y la mitad de estos está haciendo una pasantía”, señala Andreas Woergoetter, director de estudios por países del departamento de Economía de la OECD.
 
Los pasantes -de entre 15 y 16 años- pasan más tiempo en el lugar de trabajo que en la escuela. Y, después de tres o cuatro años, tienen garantizado un puesto tiempo completo.
 
Por otra parte, en Alemania, no existe -o al menos no de forma evidente- un estigma asociado al entrenamiento vocacional o a los colegios técnicos, como ocurre en muchos otros países.
 
“Nadie los considera como algo menor”, dice Woergoetter. “En algunos países, los directores de las compañías son aquellos que estudiaron en las universidades, pero en Alemania, si eres ambicioso y talentoso, puedes llegar incluso a los puestos más altos de las principales empresas”.
 
Así, el sistema educativo alemán es una suerte de fábrica de trabajadores altamente calificados para suplir las necesidades específicas de las empresas y centros manufactureros del país.
Aprender sí, copiar no
 
Claramente hay mucho que aprender del modelo germano, pero con copiar las reglas no alcanza.
 
Muchas economías envidian la fortaleza de la industria alemana, sobretodo porque la demanda de sus productos industriales en los mercados emergentes como China no deja de crecer.
 
Pero hay que recordar, que no hasta mucho tiempo atrás, la situación era otra.
 
“Diez años atrás, nosotros en Alemania mirábamos al potencial de añadir valor agregado (mayor que el nuestro) del sector de servicios en Reino Unido”, explica el economista David Kohl.
 
“Hay límites al valor agregado que puedes producir en el sector industrial. Si quieres ser rico, necesitas estar en el sector de servicios”.
 
Y aunque hora parezca improbable, quizás un día Alemania vuelva a mirar a los demás en busca de inspiración.
 

 

Tomé contacto con la nota original gracias al newsletter de “El Papel” (aquí), lo tomaron de aquí, del periódico “El Mostrador“, de Chile
 
 
Al presentar la nota, te comenté que ibas a poder leer un comentario. Cuando encuentro una nota interesante, suelo darle una ojeada a los mismos, a veces encuentro “perlitas”.
 
En este caso, creo que sirve para poner la realidad exhibida en la nota, en contexto.
 
Dice así:

 
El artículo acierta en algunas cosas y en otras sólo me puedo preguntar quien lo mandó a escribir.
 
Es cierto que los alemanes tienen un alta productividad. Pero no es cierto que los niños estén más tiempo en casa. Excepto en Bavaria las familias le dan mucha importancia a que sus niños tengan la posibilidad de ir a guarderías o que los colegios tengan programas extracurriculares, para que los padres puedan trabajar hasta más tarde. Eso es uno de los grandes deficits ahora, que no hay suficientes guarderias en ciudades grandes.
 
Qué los alemanes estén dispuestos a trabajar por menos es una gran falacia. La reforma laboral conocida como Hartz IV hizo que los desempleados perdieran gran porcentaje de sus beneficios si se neigan a trabajar en un empleo inferior al anterior. Además abrió las puertas a la privatización de los mercados de empleos (Leiharbeiten) lo que provocó un decenso en los sueldos para trabajadores jóvenes o empleados sin cualificaciones. Un alemán joven sin estudios universitarios gana(ba) 20% menos que un español en España. Además esos sueldos bajos son financiados por subvenciones estatales (o sea impuestos) y así mejorar artificialmente la competitividad de las empresas.
 
El artículo no menciona que los alemanes reaccionaron mucho antes al cambio económico mundial después de la caida del muro y se establecieron en China hace mucho tiempo. Alemania depende mucho de la economía china, pero también del mercado interno europeo. Situación que le ha generado muchas críticas a Merkel por las medidas populistas de austeridad en contra de Grecia y España.
 
Si cae el Euro son los alemanes los que más sufriran.
 

Coincido bastante con el autor de estas últimas líneas, me queda claro que una salida del Euro por parte de alguno de los miembros en problemas, resultaría de impacto más negativo en Alemania que en el país que se fuera.
 

 

 
 
 
 

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One Response to “Los secretos del éxito económico alemán”

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