Lamentable

Lamentable: la carátula del expedienteArgentina: Baja de dos sitios que difundían obras de Jacques Derrida y Martin Heidegger, por la denuncia de una editorial. Creados y solventados por el profesor de filosofía de la Universidad de Lanús, Horacio Potel, ofrecían una completa relación de los textos, vida y obra de los tres filósofos, fotos, biografías, comentarios y enlaces. El más antiguo es el de Nietzsche que ha tenido ya más de cuatro millones de visitas y es el único que sigue activo y completo, dado que se han superado los 70 años establecidos por la ley para la conservación de los derechos de autor.
Lamentable. // Qué hacer? // La nota en Clarín del sáb 28/feb/09
 
Actualizado ► Página/12 hoy dom 25/abr/09, incluye reportaje a Horacio Potel


 
Lamentable
No podemos calificar de otra manera una acción que no sólo aleja a la gente de la cultura, sino que además castiga a su difusor. Efectivamente, de ser condenado en el juicio, Potel se vería imposibilitado de participar en concursos para cargos docentes. Los sitios: www.jacquesderrida.com.ar (queda muy poco), www.heideggeriana.com.ar (idem), y www.nietzscheana.com.ar (el único que “se salvó”).
 
 
Qué hacer?
 
En Facebook nos hemos unido al grupo “contra la desaparición de hedeggeriana.com.ar y jacquesderrida.com.ar“. Sugerimos a quienes compartan esta inquietud manifestarse, aunque sea mínimamente, de esta manera. Link: http://www.facebook.com/group.php?gid=69836927743 desde su cuenta de facebook. El grupo se describe “En apoyo a la labor del docente universitario argentino Horacio Potel, responsable de la creación y mantenimiento de los sitios de difusión gratuita de filosofía en castellano Nietzscheana, Heideggeriana y Jacques Derrida, que ha sido enjuiciado por la Cámara Argentina del Libro, forzándolo a eliminar dos de esos preciados sitios.” Estamos registrados bajo el número 804.
 
 

 

Francia impulsó la baja de un sitio argentino
que difundía obras filosóficas

Lo hizo a través de la Cámara del Libro. El sitio subía textos de Derrida. Solidaridad en la red Facebook.
Por: Andrés Hax
 
A fines de los noventa, cuando Internet era una total novedad, el profesor de filosofía de la Universidad de Lanús, Horacio Potel, comenzó a subir textos de Friedrich Nietzsche a un sitio personal. En sus palabras era una labor de divulgación y curaduría sin fines de lucro. Pronto agregó dos sitios más con los textos del filósofo alemán Martin Heidegger y el francés Jacques Derrida. Esta pequeña biblioteca digital -que también incluye biografías, links y ensayos– ha sido consultada, según sus registros, por más de cuatro millones de personas desde su inicio y rankea alto en los buscadores: si se tipea Jaques Derrida en Google Argentina, el primer resultado es la entrada de Wikipedia y segundo está el ex sitio de Potel, www.jacquesderrida.com.ar.
 
Esta esforzada recopilación se ha convertido para Potel en una pesadilla: una causa criminal llevada a cabo por la Cámara Argentina del Libro y con la intervención de la Embajada de Francia en Argentina por infracción a la ley 11.723 de propiedad intelectual lo ha obligado bajar los textos de Derrida de su sitio y enfrentarse con una eventual “pena preventiva de libertad que oscila entre un mes y seis años.”
 
En el expediente donde se acusa a Potel se cita la ley que reprime al que “edite, venda o reproduzca por cualquier medio o instrumento, una obra inédita o publicada sin autorización de su autor o derechohabientes.” En términos legales no hay debate posible. Al colgar los textos de Derrida on-line – protegidos por el copyright – Potel violó los derechos de autor. “Esa ley existe para proteger la producción cultural” dice a Clarín Carlos de Santos, presidente de la Cámara Argentina del Libro. “La Cámara tiene una acción continua de defensa del derecho de propiedad intelectual. Sin derecho de propiedad intelectual no existe edición posible. Y creo que menos la posibilidad de producción intelectual.”, cerró.
 
La causa de la Cámara Argentina del Libro se inició a partir de una denuncia de la editorial de Derrida (Les Édicions de Minuit) con intervención de la Embajada francesa en Buenos Aires. Para el agregado cultural Jean-François Gueganno “La regla de oro en estos casos es la propiedad intelectual. Si usted escribe un artículo usted es el propietario de sus textos y nadie puede subirlos a un sito para que se bajen gratuitamente sin el acuerdo del autor”. Potel se defiende: “Nunca tuve la intención de lucrar. En 1999 estaba fascinado por las infinitas posibilidades que la red ofrecía para el intercambio de conocimientos. Estos sitios son mi mejor obra y para mi es trágico haber tenido que removerlos.”
 
El caso ha provocado una extendida protesta en el ciberespacio que pone en relieve la zona gris entre la divulgación y la piratería. En la página de Potel en Facebook centenares de usuarios de todo el mundo han expresado su indignación a la “censura”. Un usuario sintetiza la opinión de los cibernautas: “Lo que esta sucediendo es un atropello a la cultura como derecho humano. Una muestra obscena de los mecanismos de control, vigilancia y castigo.”
 

 

 

Link a la nota original de Clarín: aquí

 

 
 

 
Página/12
espectaculos
 
DOMINGO, 26 DE ABRIL DE 2009

CULTURA › EL EXTRAÑO CASO DEL JUICIO AL PROFESOR HORACIO POTEL

 

“El conocimiento no es una mercancía”

En el Día de la Propiedad Intelectual, la persecución judicial al docente que cometió el “delito” de difundir en la web textos difíciles de hallar de Derrida, Heidegger y Nietzsche debería servir para abrir un debate menos policíaco.

 

Por Facundo García

“Sólo una cosa es imposible para Dios: encontrarle algún sentido a cualquier ley de copyright del planeta” (Mark Twain en su cuaderno de notas, el 23 de mayo de 1903).

 
 

 

Acceso a la nota: aquí

 

 
 
 

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One Response to “Lamentable”

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