Mejor trabajo, mejor calidad de vida, mayor productividad

Mejor trabajo, mejor calidad de vida, mayor productividadCuando la competencia se exacerba, se dá la paradoja de que trabajar más no es la clave. Para encontrar el equilibrio entre lo personal y lo laboral, hay que trabajar mejor:
 
“Cuando la vida personal va bien, profesionalmente se nota. Es muy importante que una compañía abogue por que la gente sea responsable con lo que tiene que hacer y no por los horarios”.

 
El círculo virtuoso tan simple como elemental, conformado por: mejor trabajo, mejor calidad de vida, mayor productividad.


 
 

Mejor trabajo, mejor calidad de vida, mayor productividad

Por Manuel Sbdar*

7:30 AM: Suena el despertador.

7:40 AM: Ducha rápida y desayuno a las apuradas.
8 AM: Viaje en un colectivo atestado (obviamente, parado).
9:30 AM: Inicio de la jornada laboral. Catarata de emails y reuniones maratónicas.
1 PM: Por fin un respiro. Pero el tiempo para almorzar es escaso. Apenas si basta para un sandwich.
1:45 PM: De vuelta al trabajo… Más emails, más reuniones… El cansancio y el estrés se disparan.
6 PM: Fin de la jornada laboral.
6:10 PM: Viaje de regreso en un colectivo atestado.
7:45 PM: Llegada al hogar.
8:30 PM: Cena con la familia.
9 PM: Un rato de televisión.
10 PM: A la cama. Mañana será otro día…

¿Le suena este itinerario? Más allá de algunos detalles, seguramente no le resultará extraño. La gran mayoría de trabajadores corporativos y empleados de oficinas en general suelen adaptar sus vidas a esta rutina.
 
Según un estudio reciente de la escuela de negocios de Wharton, los argentinos trabajan un promedio de 1.903 horas anuales. No es demasiado si nos comparamos con los países asiáticos donde casi todos superan las 2.000 horas anuales. Sin embargo, trabajamos mucho más que el promedio europeo de 1.644 horas anuales.
 
¿Significa esto que somos el país del futuro? ¿Nuestro trabajo duro nos convertirá en líderes mundiales?
 
No necesariamente, advierte el estudio de Wharton. Gayle Allard, profesora del madrileño Instituto de Empresa (IE) afirma que no existe correlación entre la cantidad de horas que se trabaja y la productividad.
 
Estar en el trabajo no significa necesariamente estar trabajando.
De hecho, señala Nuria Chinchilla del IESE de España, las largas jornadas de trabajo pueden convertirse en un bumerán contra la productividad. Basta con un sencillo ejemplo para demostrarlo:
 
España es el país con la jornada laboral más larga de Europa. Sin embargo, al mismo tiempo ostenta los indicadores de productividad más bajos del continente.
 
¿Cómo se explica este fenómeno? Según la especialista del IESE, en el largo plazo, las extensas jornadas acaban desmotivando a los trabajadores y generando mediocres rendimientos. La sobrecarga horaria suele generar ausentismo y exacerbar los riesgos de enfermedades psicosociales.
 
“Sin embargo”, dirán los escépticos, “¿Es posible reducir la jornada sin perder la carrera de la competitividad contra China, donde se trabaja más de 2.000 horas anuales?”
 
Por un lado no es seguro que sea esa la carrera que debamos correr, y por otro, no se trata de trabajar mas, sino de trabajar mejor.  
Aquí es donde interviene una serie de innovadoras técnicas de management. Por ejemplo, el teletrabajo (De casa al trabajo… sin salir de casa ) o los contratos personalizados, permiten encontrar un balance entre vida pública y privada.
 
En tiempos en que la competencia se exacerba, se nos presenta la paradoja de que trabajar más no es la clave. Para encontrar ese equilibrio entre lo personal y lo laboral, hay que trabajar mejor.
 
Marieta del Rivero, directora general de Nokia España lo sintetiza mejor que nadie: “cuando la vida personal va bien, profesionalmente se nota. Es muy importante que una compañía abogue por que la gente sea responsable con lo que tiene que hacer y no por los horarios”.  
Al comentario de la señora Marieta, podría agregarse que también, cuando la vida profesional va bien, en la vida personal se nota. Y entonces cobraría sentido el círculo virtuoso tan simple como elemental, conformado por: mejor trabajo, mejor calidad de vida, mayor productividad.


 
* Manuel Sbdar es Director de Educación Ejecutiva de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella.
Tomado de Clarín – Sección Conexiones, donde Manuel Sbdar (que recomendamos fuertemente) publica su columna todos los lunes. Link directo al artículo original: http://old.clarin.com/diario/2006/04/10/conexiones/t-01174331.htm

 
 
 
 

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